¿Encontraron los científicos alemanes cómo las partes rotas de las vacunas COVID-19 mutan para desencadenar coágulos de sangre?


Científicos alemanes han descubierto cómo las partes rotas de las vacunas COVID-19 de Johnson & Johnson y AstraZeneca, que se denominan Covishield en la India, mutan para desencadenar coágulos de sangre en los receptores. Los científicos afirman que la vacuna se envía al núcleo de la célula en lugar de al líquido que la rodea, donde algunas partes se rompen y crean versiones mutadas de sí mismas. Las versiones mutadas entran entonces en el cuerpo y desencadenan los coágulos de sangre.

Las vacunas están relacionadas con los trastornos de la coagulación de la sangre

Dos vacunas, una fabricada por Oxford-AstraZeneca con la marca Covishield en la India y la otra por Johnson & Johnson, se han relacionado con trastornos de la coagulación de la sangre, especialmente entre las mujeres menores de 50 años.

Anteriormente, científicos alemanes descubrieron el proceso exacto de dos pasos por el que la vacuna COVID-19 provoca coágulos de sangre en los receptores. Describen una serie de acontecimientos que tienen que ocurrir en el cuerpo antes de que las vacunas creen estos grandes coágulos.

Ahora, investigadores de la Universidad Goethe de Fráncfort y de la Universidad de Ulm, en Helmholtz, han encontrado el problema que, según ellos, radica en el vector del adenovirus, un virus del resfriado común utilizado para que ambas vacunas puedan entrar en el organismo.

Los científicos creen que, en algunas personas, el sistema inmunitario ve la vacuna como una amenaza y produce en exceso anticuerpos para combatirla. Esto lleva a la formación de coágulos en la sangre, que pueden ser mortales si los coágulos se desplazan hacia órganos vitales y cortan el suministro.

La complicación hizo que muchos países suspendieran o prohibieran estas vacunas.

Ineficacia y efectos adversos

Los ministros alemanes afirmaron que la vacuna no funcionaba en absoluto en las personas mayores y el francés Emmanuel Macron la calificó de "cuasi eficaz".

El Dr. Rolf Marschalek, profesor de bioquímica de la Universidad de Goethe (Alemania), declaró al Financial Times que los coágulos de sangre pueden deberse a la forma en que la vacuna entra en el organismo. Lea aquí.

El Dr. Marschalek sugiere que la vacuna se aplica en el núcleo de la célula -una mancha de ADN en el centro- y no en el líquido que la rodea y que actúa como fábrica de proteínas.

Los trozos de proteínas del coronavirus que se introducen en el núcleo pueden romperse y los fragmentos inusuales son expulsados al torrente sanguíneo, donde pueden desencadenar la coagulación en las personas, dijo el Dr. Marschalek.

Los primeros coágulos que alarmaron a la gente fueron los que aparecieron en las venas cercanas al cerebro de los adultos jóvenes en una condición llamada CSVT (trombosis venosa del seno cerebral).

Otro estudio impactante ha revelado los aterradores peligros de que incluso las vacunas de ARNm COVID-19 induzcan una enfermedad basada en el prión que provoque la degeneración progresiva de su cerebro.

Los priones inducidos por la vacuna de ARNm pueden causar enfermedades neurodegenerativas porque las memorias a largo plazo son mantenidas por proteínas similares a los priones. El estudio concluyó que la vacuna basada en el ARNm también puede causar ELA, degeneración lobar frontal temporal, enfermedad de Alzheimer y otras enfermedades neurológicas degenerativas en los receptores de la vacuna.

Por su parte, el profesor Luc Montagnier, Premio Nobel de Literatura, ha afirmado en una entrevista que las propias vacunas COVID-19 están creando variantes.

Afirmó que los epidemiólogos conocen este fenómeno, conocido como "potenciación dependiente de anticuerpos" (ADE), pero lo mantienen en silencio.