¿Hay protestas en Francia contra el "pase sanitario" obligatorio COVID-19?


La policía de París se enfrentó a los manifestantes que protestaban contra el plan del presidente Emmanuel Macron de exigir un certificado de la vacuna COVID-19 o una prueba de PCR negativa para poder entrar en bares, restaurantes y cines a partir del próximo mes.

Macron ha anunciado esta semana amplias medidas para luchar contra el rápido aumento de las nuevas infecciones por coronavirus, entre las que se incluyen la vacunación obligatoria de los trabajadores de la sanidad y nuevas normas sobre el pase sanitario para el público en general.

Al hacerlo, fue más allá de lo que han hecho la mayoría de las naciones europeas, ya que la variante Delta, altamente contagiosa, provoca una nueva ola de casos, y otros gobiernos están observando atentamente para ver cómo responde el público francés.

La policía disparó gases lacrimógenos en varias ocasiones mientras los manifestantes volcaban contenedores de basura y prendían fuego a una excavadora mecánica. Algunos manifestantes alejados de las escaramuzas llevaban insignias que decían "No al pase sanitario".

Algunos críticos con el plan de Macron -que obligará a centros comerciales, cafeterías, bares y restaurantes a comprobar la tarjeta sanitaria de todos los clientes a partir de agosto- acusan al presidente de atropellar las libertades y de discriminar a quienes no quieren la vacuna COVID.

"Es totalmente arbitrario y antidemocrático", dijo un manifestante que se identificó como Jean-Louis.

Macron dice que la vacuna es la mejor manera de devolver a Francia a la senda de la normalidad y que está animando al mayor número posible de personas a vacunarse.

Hubo protestas en otras ciudades como Nantes, Marsella y Montpellier.

La muestra de descontento tuvo lugar el Día de la Bastilla, aniversario del asalto a la fortaleza medieval de París en 1789, que marcó el punto de inflexión de la Revolución Francesa.

Entre otras propuestas del proyecto de ley del gobierno está el aislamiento obligatorio durante 10 días de cualquier persona que dé positivo, con controles policiales aleatorios, según informaron los medios de comunicación franceses. La oficina del Primer Ministro no respondió cuando se le pidió que confirmara el detalle.