¿Ha propuesto el Foro Económico Mundial un plan psicológico para superar la "reticencia a las vacunas"?


Los estudiosos quieren utilizar la psicología para promover las vacunas, observando cómo los clientes toman decisiones en un proceso de pensar, sentir y actuar.

El mayor reto de la comunicación de marketing

"Superar la indecisión, la procrastinación y el rechazo de la vacuna COVID-19" es "el mayor reto de comunicación de marketing de nuestra vida", declaraba recientemente un artículo en el sitio web del Foro Económico Mundial (FEM).

 

El artículo es obra de tres profesionales del marketing: Rohit Deshpandé, profesor de marketing Sebastian S. Kresge de la Escuela de Negocios de Harvard; Ofer Mintz, de la Universidad Tecnológica de Sidney; e Imram Currim, profesor de marketing de la Escuela de Negocios Paul Merage de la Universidad de California, Irvine.

El grupo había investigado cómo combatir lo que describieron como un "problema de demanda" de inyecciones de COVID, con una oferta que supera la demanda. Esto les llevó a sugerir "la creación y aplicación de este tipo de soluciones para informar, persuadir y convencer a los segmentos de clientes para que actúen, y creemos que este tipo de enfoque también podría impulsar los esfuerzos de comunicación de la vacuna COVID-19".

Proceso de pensar, sentir y actuar

Los estudiosos quieren utilizar la psicología para promover las vacunas, observando cómo los clientes toman decisiones en un proceso de pensar, sentir y actuar. Todo el proceso se reproduce cuando un individuo tiene que decidir ponerse una inyección de COVID-19, declararon los autores.

Aunque se ha hecho hincapié en la promoción de la tercera parte de este proceso -el "hacer" o evento de vacunación propiamente dicho-, el grupo lamentó el hecho de que todavía se necesita mucho trabajo para convencer realmente a los descritos como "la población que posterga la vacunación, la que duda y la que la rechaza".

Para convencer a este sector de la población, "tenemos que centrarnos en las fases de "pensar" y "sentir" de la toma de decisiones", declararon los expertos en marketing.

Por ello, Deshpandé, Mintz y Currim han elaborado tres recomendaciones "para erradicar las dudas sobre las vacunas".

Conocimiento y desinformación

Los tres autores pidieron una campaña contra la "desinformación" sobre la vacuna, explicando cómo abordar la forma en que la gente piensa en ella. Observando que muchos de los que dudaban de la inyección creían que era "apresurada, con efectos secundarios subestimados", el grupo sugirió una política de confrontación directa con esas personas.

"Esto puede ser abordado por los líderes locales de forma proactiva para llegar y educar a los escépticos a través de medios como llamadas telefónicas, correo directo, televisión, vallas publicitarias y canales digitales."

Sin embargo, esto no se consideró suficiente: se pidieron "enfoques más asertivos" en la batalla contra la llamada "desinformación sobre las vacunas, en particular en las redes sociales". Para ello, se debería proporcionar "formación y financiación" para ayudar a los profesionales médicos o a los grupos sin ánimo de lucro.

La guerra de los sentimientos

Las personas que se oponen a la inyección tienen fuertes sentimientos en contra, afirmaron los tres autores, y por ello "el uso de fuentes de información en las que confían estas personas podría mejorar sus sentimientos sobre la vacuna."

En este contexto, el FEM enumeró a los "proveedores de servicios médicos, líderes políticos y religiosos", pero también destacó la importancia de las "comunidades".

Los tres autores sugirieron una forma de alarmismo emocional para utilizarlo contra los "escépticos de las vacunas". "Otra forma de mejorar los sentimientos de los escépticos de las vacunas es jugar con el miedo a perderse (FOMO), tanto social como económicamente", escribió el grupo.

Promoción incesante de la vacuna

El último paso está relacionado con la disponibilidad práctica de la vacuna, ya que los autores presentaron una serie de sugerencias a la población.

"Los incentivos pueden funcionar", escribieron. Las empresas y los estados podrían poner en marcha un plan de incentivos para la vacunación "ofreciendo tiempo libre remunerado, productos gratuitos y sorteos de lotería".

Algunas de las sugerencias del FEM ya se han aplicado en varios estados. El gobernador de Nueva York, el demócrata Andrew Cuomo, ofreció un billete de lotería "vax and scratch" gratuito con un bote de $5 millones. Los billetes suelen costar $20.

El gobernador republicano de Ohio, Mike DeWine, ofreció a los residentes de su estado la posibilidad de ganar $1 millones de dólares por presentarse a la inyección de COVID, mientras que los residentes de Virginia Occidental menores de 35 años recibirán un bono de ahorro de $100 por vacunarse.

"Creemos que la aplicación del enfoque "pensar - sentir - hacer" centrado en el paciente al problema de la comunicación de la vacuna COVID-19 mejorará los esfuerzos para acelerar la inmunidad colectiva mundial", escribieron Deshpandé, Mintz y Currim. "Garantizar una reapertura y recuperación económica segura y superar este importante reto sanitario y económico podría depender de tales tácticas".

Se ignoran los problemas de seguridad

A pesar de centrarse en la promoción de las vacunas, los especialistas en marketing no tuvieron en cuenta las legítimas preocupaciones que muchos tienen sobre las inyecciones, incluidos los profesionales médicos.

Between December 14, 2020, and June 18, 2021, a total of 387,087 total adverse events were reported to the government’s Vaccine Adverse Event Reporting System (VAERS), including 6,113 deaths and 31,240 serious injury reports.

 

 

 

"De las 6.113 muertes notificadas hasta el 18 de junio, 23% se produjeron en las 48 horas siguientes a la vacunación, 16% se produjeron en las 24 horas siguientes y 38% se produjeron en personas que enfermaron en las 48 horas siguientes a la vacunación", escribió The Defender.

 

 

Meanwhile the purpose and efficacy of the injections is being called into question, as over 4,100 people have now been hospitalized or died from COVID-19, despite being fully vaccinated, according to data released from the Centers for Disease Control and Prevention (CDC).