¿Obliga China a vacunar a los niños a los tres años?


La idea -repetida a menudo en los medios de comunicación occidentales- de que China ha logrado poner en jaque al COVID utilizando las herramientas propias de un Estado autoritario no podría estar más lejos de la realidad.

China comienza a vacunar a los niños a los tres años

A principios de este mes, documentos filtrados del PCCh revelaron que los dirigentes chinos han ordenado a los funcionarios locales que estén en alerta ante otro brote de COVID a gran escala, antes de ordenarles que realicen dos tareas:

  • Uno de ellos es la construcción de centros de aislamiento, con la obligación de las autoridades locales de crear, antes de finales de octubre, instalaciones de no menos de 20 habitaciones por cada 10.000 personas.
  • La segunda: la escala de cada sitio de aislamiento debe ser superior a 100 habitaciones.

Pero eso no es todo. A medida que los brotes siguen apareciendo en el país más poblado del mundo, Pekín ha advertido que las autoridades locales deben prepararse para que los brotes de COVID que aparecen en ciertas zonas empeoren aún más en los próximos días, y que el virus podría extenderse para afectar a más ciudades en pueblos de toda China.

En un intento de adelantarse a la próxima gran oleada de COVID (potencialmente impulsada por la variante delta o su "subvariante" delta-plus), los medios de comunicación locales citados por Bloomberg atestiguan que China ha empezado a administrar inyecciones de COVID a niños de tan solo tres años, a pesar de que China tiene una de las tasas de vacunación más altas del mundo, con 75% de sus 1.400 millones de habitantes ya vacunados.

 

Según informan los medios de comunicación locales, en varios lugares de China se están aplicando vacunas a niños de entre tres y once años. Las vacunas, desarrolladas por los fabricantes de medicamentos Sinovac Biotech Ltd y la empresa estatal Sinopharm, ya se han administrado a los mayores de 12 años, y el país dio luz verde a su uso en los mayores de tres años en junio.

Compárese con Estados Unidos, donde el presidente Biden (guiado por su principal asesor, el Dr. Anthony Fauci) está presionando para que la FDA apruebe las vacunas para niños de hasta 5 años (datos recientes mostraron que las vacunas son "seguras" para niños de entre 5 y 11 años) para finales de año (a pesar de que las infecciones graves en niños pequeños y sanos son extremadamente raras).

Pekín mantiene su estrategia de "tolerancia cero"

Pero la decisión de China de ampliar su programa de vacunación (con sus propias vacunas caseras, que no son tan eficaces como las extranjeras) llega cuando el PCC se prepara para otra ronda aún más mortal de infecciones por el COVID.

Las medidas se producen mientras China trata de sofocar lo que se ha convertido en una serie de brotes en su vasto territorio, con brotes del virus más frecuentes que antes de la llegada del delta. Pekín sigue comprometida con su estrategia de "tolerancia cero" ante el COVID, que ha mantenido sus fronteras cerradas y las cuarentenas de mano dura, incluso cuando sus pares reducen la mayoría de sus limitaciones ante el COVID.

En otras palabras, que esto sea una advertencia: China siempre ha estado un paso por delante cuando se trata de gestionar el virus que desató en el mundo. Si están tomando este tipo de precauciones, es más que probable que lo hagan por una razón.