¿Ataques a la libertad de expresión en todo el mundo?


Un nuevo informe muestra que los ataques a los derechos de libertad de expresión durante la pandemia del COVID-19 han tenido un impacto devastador en la capacidad de las personas para acceder a información precisa que les ayude a afrontar la crisis sanitaria mundial.

La voz silenciada y la desinformación

"La libertad de expresión amenazada durante la pandemia de Covid 19" muestra que los ataques a los derechos de libertad de expresión durante la pandemia de Covid 19 no tuvieron precedentes. Estos ataques tienen peligrosas implicaciones para la salud pública.

 

De hecho, los ataques a la libertad de expresión dirigidos por los gobiernos, combinados con la difusión de información errónea*, han seguido recorriendo el mundo durante la crisis sanitaria.

Los gobiernos y organismos que han recurrido a la censura y al castigo durante la crisis han reducido la calidad de la información que llega a los ciudadanos. La pandemia ha llevado a una peligrosa situación en la que los gobiernos están aplicando nuevas leyes para amordazar al periodismo independiente. Atacan a las personas que critican la respuesta del gobierno a la pandemia de Covid 19, o a las personas que simplemente intentan saber más sobre ella.

Los gobiernos han lanzado una ofensiva sin precedentes contra la libertad de expresión a raíz de la pandemia (...). Los medios de comunicación están en el punto de mira, las redes sociales censuradas y algunos medios cerrados. Esto está teniendo un grave impacto en la capacidad de los ciudadanos para acceder a información vital sobre cómo responder al Covid-19. - Rajat Khosla, director de investigación, defensa y política de Amnistía Internacional

Las voces críticas son silenciadas en muchos países

En medio de la pandemia, los periodistas y el personal médico han sido silenciados y encarcelados. Como resultado, se ha negado a la gente el acceso a la información sobre el Covid-19, incluyendo cómo protegerse a sí mismos y a sus comunidades.

Se estima que aproximadamente cinco millones de personas murieron como resultado de la pandemia Covid-19. La falta de información fue probablemente un factor importante.

Centrarse en China

En China, el gobierno está tratando de controlar los derechos de libertad de expresión: Los profesionales de la salud, los periodistas especializados y los ciudadanos que intentaron dar la voz de alarma sobre la situación sanitaria ya en diciembre de 2019 han sido objeto de ataques. ¿El motivo? Por intentar informar sobre la propagación de una enfermedad entonces desconocida.

Hasta febrero de 2020, se han iniciado 5.511 investigaciones penales contra personas que publicaron información sobre la epidemia de Covid 19 por "fabricación intencionada y difusión de información falsa y perjudicial."

Nuestro informe también destaca el inquietante caso de la periodista ciudadana Zhang Zhan. Decidida a ejercer pacíficamente su derecho a la libertad de expresión y a informar sobre la epidemia del Covid-19, viajó a Wuhan en febrero de 2020. Tras ser denunciada como desaparecida en la zona en mayo de 2020, fue detenida por la policía y acusada de "incitación al conflicto y alteración del orden público."

Hoy, Zhang Zhan ha sido condenado a cuatro años de prisión. Lea aquí.

Centrarse en Rusia

En abril de 2020, Rusia amplió la legislación existente contra la "información falsa". Esta ley establece sanciones penales por "difundir a sabiendas información falsa al público" en una situación de emergencia. Aunque estos cambios se presentaron como parte de la respuesta de las autoridades rusas a la pandemia de Covid 19, estas medidas seguirán en vigor después de la pandemia.

Muchos otros países, como Tanzania y Nicaragua, han promulgado leyes represivas con el pretexto de la pandemia, restringiendo la libertad de expresión y silenciando a los críticos.

Está claro que las restricciones a la libertad de expresión no son sólo medidas excepcionales y temporales para hacer frente a una crisis puntual. Forman parte de la ofensiva contra los derechos humanos que se ha producido en todo el mundo en los últimos años, ya que los gobiernos han encontrado un nuevo pretexto para intensificar sus ataques contra la sociedad civil. - Rajat Khosla, director de Investigación, Incidencia y Política de Amnistía Internacional

La responsabilidad de los gigantes digitales

Nuestro informe destaca el papel de los gigantes digitales en la rápida difusión de información errónea* sobre la pandemia del Covid 19. Estas plataformas, diseñadas para distribuir contenidos que atraigan la atención de los usuarios, no están actuando con la debida diligencia para evitar la difusión de información falsa o engañosa.

La avalancha de desinformación supone una grave amenaza para la libertad de expresión y la salud.

Cada vez es más difícil que los ciudadanos se formen opiniones y tomen decisiones informadas sobre su salud basándose en los mejores datos científicos disponibles.

Es importante tener una variedad de fuentes, cuestionar la información disponible y discutirla.

Las restricciones a la libertad de expresión no deben convertirse en la norma

Los gobiernos deben levantar urgentemente estas restricciones y garantizar la libre circulación de la información para proteger el derecho a la salud de las personas.

Los gobiernos y las empresas que gestionan las redes sociales deben garantizar que la gente tenga libre acceso a información precisa y basada en pruebas de manera oportuna, un paso fundamental para reducir las dudas sobre las vacunas causadas por la desinformación. - Rajat Khosla, director de investigación, promoción y política de Amnistía Internacional

Pedimos a los Estados que dejen de utilizar la pandemia como pretexto para impedir la difusión de información independiente.

También les pedimos que levanten todas las restricciones injustificadas a la libertad de expresión y que proporcionen información creíble, fiable y accesible para mantener al público plenamente informado sobre la pandemia.

La censura no es la respuesta a la desinformación; lo son unos medios de comunicación libres e independientes y una sociedad civil fuerte.

Paralelamente, los Estados deben trabajar para cambiar el destructivo modelo de negocio de los gigantes tecnológicos, que es ahora una de las principales causas de la difusión de la desinformación y la desinformación en línea.

Los gigantes digitales deben dejar de esconder la cabeza en la arena y tomar medidas para frenar la difusión viral de la desinformación.

Deben asegurarse de que sus modelos de negocio no ponen en peligro los derechos humanos.

 

*INFORMACIÓN ERRÓNEA Y DESINFORMACIÓN

El término "desinformación" se utiliza generalmente para describir la difusión de información falsa o inexacta sin intención maliciosa. El término "desinformación" se utiliza generalmente para describir la difusión deliberada de información falsa o inexacta con la intención de inducir a error o engañar. En aras de la brevedad y la simplicidad, el término "desinformación" se utiliza en este informe para referirse tanto a la información errónea como a la desinformación, excepto cuando es útil especificar que se refiere específicamente a la desinformación.